sábado, 31 de diciembre de 2011

“Vacaciones” en Navidad… ja me río!

No es que me haya olvidado de este blog, no no no! Pero ya se sabe… Navidad + Universidad online = muchos trabajos para entregar.

Y no me quejo, la semana antes de Navidad me enteré de que hacíamos vacaciones en la UNIR, yuhu! Salté de alegría con el teléfono en la mano cuando mi tutor me lo estaba contando, inocente de mi… Lo que teníamos era “vacaciones” de clases, es decir que entre Noche Buena y Noche Vieja no hemos tenido clases presenciales virtuales, que es de agradecer, ya que cada día estar pendiente de la hora para “entrar” en una clase u otra es un agobio cuando tienes que hacer millones de trabajos, participar en debates, etc. Pero es que para el 1 de enero tenía 12 trabajos para entregar! Cómo demonios iba a tener “vacaciones”?

Total, os lo podéis imaginar, no? A excepción de Noche Buena y Navidad, llevo encerrada en casa con el portátil, libros y apuntes arriba y abajo.  Peeero hay parte buena! Yo, que siempre, pero siempre, lo dejo todo para el final, me he propuesto (y he conseguido) acabar todos los trabajos como muy tarde el 31 de diciembre, y así poder celebrar Fin de Año tranquilamente y no agobiarme pensando que tengo que entregar esto y lo otro en pocas horas.
Bueno ejem, digo que lo he conseguido pero aun estoy acabando el último, que me he vuelto a levantar tempranísimo por la mañana para avanzar, eso sí, mi tope es tenerlo acabado antes de comer, que quiero dedicar la tarde ha hacer una tarta para la noche, que seguramente colgaré en mi otro blog Inventos en la Cocina, y esta noche quiero hartarme a cava, neules y bombones, que me lo merezco! 
Sólo me queda desearos una muy buena entrada de año y que acabéis de disfrutar los días que nos quedan libres (ja, me río) en buena compañía.

martes, 6 de diciembre de 2011

Trabajos y más trabajos


¡Me pasa el tiempo volando!
Llevo dos semanas sin escribir aquí y me parece que fue ayer cuando lo hacía por última vez.
Estos días han sido caóticos, tengo mucho sueño y la cabeza a punto de explotar… Pero que no cunda el pánico, todo esto es fruto de la maratoniana semana que he tenido, mucho que leer y mucho aprendido, pero esto de leer libros obligada con fecha límite no va mucho conmigo.

A parte de los muchos trabajos que he entregado ya, en uno debía leer un libro, entender algunos conceptos clave y aplicarlos a algunos aspectos de la educación, bueno pues el libro era de Viktor Frankl, El hombre en busca del sentido, y me ha impactado, puede que no tanto como el de Si esto es un hombre, de Pirmo Levi, que leí hace unos años en la carrera de psicología, pero me ha sorprendido mucho el relato de Frankl, vivencias muy duras explicadas a través de la psicología, no entiendo cómo llegó a distanciarse tanto de su sufrimiento para conseguir entender lo que podía sentir o pensar uno de los tantos guardias de las SS que había en los campos de concentración donde estuvo.
La verdad es que esta semana me ha dado la vena de indagar sobre este tema hipermachacado, pero me quise seguir documentando aunque no hacía falta para el trabajo, hasta acabé mirando la Lista de Shindler. Me ha dado fuerte sí, pero ayer ya entregué los 5 trabajos que había estado haciendo y a otra cosa mariposa. Me tengo que poner de lleno al temario que toca esta semana, videos, clases magistrales y participar en los foros que ya se han abierto sobre el nuevo temario. Un poco estresante la verdad.
Me paro a pensar y… pero si no llevo ni un mes!!! Increíble, cómo pierde una la noción del tiempo.
En fin, os dejo que tengo mucho mucho que hacer, hasta pronto y que paséis un buen puente!

domingo, 20 de noviembre de 2011

Empezar y entrar de lleno en materia

Son las 2 h de la mañana y por fin me voy a dormir, y no porque haya acabado todo lo que tenía que hacer, sino porque estoy KO y mañana tengo tres clases y muchas cosas más.
Vale sí, es que me he liado con mucho, pero lo puedo hacer, es sólo planificarse y pensar que vas a poder con todo.

Esta ha sido la primera semana ya de trabajos, clases, lecturas, temarios, vídeos, manuales… y un largo etcétera. A pesar de tener mucho trabajo y tener que dedicarle entre 5 y 7 horas al día, tengo que reconocer que me gusta y está bastante bien montado. La programación semanal de cada asignatura me ayuda mucho a planificarme y ver lo que tengo hecho y lo que me falta por hacer antes de que acabe la semana.
Una de las cosas que me ha hecho más gracia, bueno a mí y a todo el mundo que le he contado, son las clases presenciales virtuales. Cada semana hay una de cada asignatura donde el profesor explica el temario que toca para esa semana, pero tu antes tienes que haberte leído el tema para ir bien. Después aprovechas para hacer preguntas y suelen resolverse muchas dudas al momento. Es divertido porque por una parte ves al profesor o profesora, por otra ves una pantalla donde está el powerpoint o lo que utilicen para dar la clase, por otra tienes el chat donde podemos hacer las preguntas l@s alum@s y se nos contesta al momento por el vídeo, y por último tienes un miniapartado donde el profe te pasa archivos necesarios para seguir la clase, estudiar el tema, o el powerpoint que está utilizando… todo esto en la pantalla! Así explicado parece un caos pero no lo es, al contrario. Podéis verlo en la imagen, con distorsión  de la cara de la profesora y de los nombres incluida ;-) Para preservar el anonimato de todo el mundo.

Pues nada, ya he entregado los primeros trabajos, por eso he ido tan agobiada, porque apenas me daba tiempo a leer el temario y hacerme resúmenes, imagina hacer también trabajos y tests… pero va muy bien para aprender y fijar los aprendizajes.

A ver si la semana que viene consigo llevarlo todo al día!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Y… ¡llegó el momento!

La primera semana ha ido bien. El lunes me enviaron por correo electrónico las claves de acceso y ya pude entrar en la plataforma. De momento hemos ido haciendo actividades para conocer este entorno virtual y familiarizarnos con todas las herramientas.

Como ya he estudiado en una universidad online (la UOC), no me supone un problema ni una dificultad, aunque ya en su tiempo me juré no volver a hacerlo!  ¿Motivo? La parte positiva es que puedes administrarte el tiempo y repartirte el trabajo como mejor te vaya, puedes hacer más o menos asignaturas y puedes trabajar al mismo tiempo, te ahorras desplazamientos y tiempo. Parte negativa, si te coges muchas asignaturas (como yo hice y he hecho esta vez) tienes que convertirte prácticamente en monja de clausura, esto quiere decir que te pasas de lunes a domingo encerrada estudiando, tienes contacto con tus compañeros de carrera pero todo es virtual, sí que puedes quedar para estudiar y conocerte si hay alguno cerca de tu población, pero no es lo mismo. Encontré a faltar mucho el poderme relacionar con mis compañeros de forma presencial, el poder asistir a clases y que el profesor te explique, ya que muchas veces por mucho que estudies y leas libros hay cosas que sólo las puedes aprender en una buena clase presencial.
A partir de entonces estudié en la UB, la Pompeu Fabra y antes de la UOC había estudiado en la UAB… ¿Por qué rompí mi promesa de no volver a estudiar online? Bueno, esto es casi imposible mantener una promesa así, cada vez hay más formación online y la verdad es que alguna es muy buena. Ya os he explicado mi situación, la mejor opción era hacerlo así, para poder administrar mi horario y estar preparada para adaptarlo al trabajo, que de momento es bastante esporádico.
Con mis estudios y el haber trabajado como maestra, he tenido la suerte de que me convalidaran muchas asignaturas, así que tenía dos opciones, cursar lo que me queda en dos años, que es lo que me recomendaban, o tirarme a la piscina, aprovechar el tiempo al máximo y hacerlo en uno. Es un gran reto, pero como soy una cabezota he decidido hacer un sacrificio más con los estudios, volverme otra vez monja de clausura y hacerlo todo en un año. ¿Lo conseguiré? Espero que sí…

domingo, 6 de noviembre de 2011

Tic tac, tic tac...


Ya llega la hora, mañana es el gran día, empiezo la nueva carrera!
Soy una maleducada, llevo semanas hablando de cosas pero aun no me he presentado. Pues bien, soy Nathalie, tengo 29 años y soy Licenciada en Psicología.

Como con la licenciatura no había ni para empezar si quería dedicarme a la psicoterapia, después de mucho buscar y preguntar, hice el Postgrado en Psicopatología Clínica, en la Universidad de Barcelona, pero eso no bastaba, así que al mismo tiempo, en la misma universidad inicié el Máster en Terapia Cognitivo Social, de tres años de duración (como una diplomatura vamos!), pero aparte tuve la suerte de empezar a trabajar en el Departament d’Ensenyament, en colegios públicos haciendo suplencias de maestra, aunque en principio yo iba para psicóloga en institutos, peeero había tan pocas plazas que ahí fui a parar.


Ahora empieza la aventura, a lo largo de esos tres años de máster, yo, siendo psicóloga, estuve trabajando de maestra de música (en la vida he estudiado música), después me pusieron a hacer una suplencia de maestra de educación física (¡toma ya!) y para acabar el curso, en un colegio rural perdido en medio de la montaña, más concretamente del Montseny, al año siguiente fui a parar muy cerca de ahí y tuve la suerte de estar casi un curso entero. Y qué queréis que os diga? me encantó la experiencia.
Ya sabía que me gustaba trabajar con niños, porque ya lo había hecho antes, pero eso me lo acabó de confirmar. Así pues, cuando acabé el máster, quise dedicarme a la educación en colegios públicos pero el boom de substituciones había acabad y  ¿qué empezó entonces? Pues sí, la famosa crisis… y con ella los recortes, y ¿ dónde hubo más recortes? Pues en sanidad y en EDUCACIÓN. Y  ¿qué pasó? Pues que me quedé sin trabajo…

Aquí es donde la maravillosa aventura se trunca y llegan las dudas.
Para continuar en la bolsa y asegurarme el trabajo, me piden que haga el Máster de Profesorado de Secundaria, especialidad Orientación Educativa, y yo lo hago. Un año después, con unas 4000 horas dedicadas a esto, prácticas incluidas, qué pasa? Nada, cero, nothing, vacío…

Me gusta la psicología clínica, mucho, y me gusta trabajar como psicoterapeuta, pero ahora está tan difícil la cosa que con esto no hay bastante, y como también me gusta mucho la educación infantil cual fue la decisión, dura decisión que tomé (porque vamos, no será por formación), volver a tirarme a la piscina, acabar con todos mis ahorros  y matricularme en Magisterio de Educación Infantil, en la UNIR, en modalidad online.

lunes, 24 de octubre de 2011

¿Hacia dónde vamos?


A menos de dos semanas de empezar de lleno con la nueva carrera, a medida que intento adaptarme a la realidad que nos rodea sigo reflexionando con todo lo que me ha llevado hasta aquí, hasta ahora, a las 23:57 h de hoy, lunes 24 de octubre.
Hoy os quiero seguir hablando de la necesidad de un cambio en el sistema educativo, aunque a estas alturas la necesidad es un cambio en el sistema educativo, social, sanitario, etc. Pero aquí sólo me centraré en el educativo.
Después de mi experiencia, la de amig@s, familiares, mis alumnos y todo lo que he podido observar hasta ahora, cada vez me convence más la idea de que tenemos un sistema educativo obsoleto, que no está acorde con nuestra realidad, y después de ver el vídeo Paradigmas del sistema educativo, de Sir Ken Robinson, cada vez me queda más claro que vamos hacia un lugar equivocado y necesitamos urgentemente un cambio de rumbo.
video


Al principio del vídeo nos dice: es mejor tener una titulación que no tenerla, pero ya no es ninguna garantía, y mucha gente brillante se cree que no lo son porque han sido evaluados con el concepto de que hay gente académica y no académica. Da qué pensar, no?

En qué nos estamos equivocando?

lunes, 10 de octubre de 2011

Antes...


Cuando iba al colegio, nos inculcaban la idea de que si tenías estudios tu vida iba a  estar solucionada, que con una carrera tendrías un futuro esperanzador, con un buen trabajo asegurado, un buen sueldo… en cambio, si después del graduado escolar no hacías un bachillerato y no ibas a la universidad, tu vida sería incierta, tendrías trabajos  no muy apreciados que digamos, te comían el coco en que acabarías siendo cajera, dependienta, camarera… o que acabarías limpiando habitaciones, como si eso no fuera una forma digna de ganarte la vida, algo mal visto, cuando en realidad acaba siendo un trabajo como cualquier otro, con un horario y un sueldo… eso sí, con pocas probabilidades de aspirar a más en cuando a sueldo.

Pues bien, los tiempos cambian y el sistema educativo también, a veces para mal y otras para muy mal, haciendo experimentos e instaurando sistemas que en otros países ya habían fracasado… así va la cosa, cada vez que el gobierno cambia, el sistema educativo sufre también sus cambios, haciendo mucho daño a las generaciones futuras. Pero dentro de todo lo mal, en mi opinión, hay algo que han hecho bien, y es el aumento en la variedad de cursos de FP, que ahora se llaman Ciclos Formativos de Grado Medio y/o Superior, que no duran más de 2 años, tienes formación teórica y mucha práctica, en algunos sales realmente bien preparado... ¿Por qué no habré hecho yo uno de estos? Ah sí, ya lo recuerdo, porque si no ibas a la universidad se suponía que no ibas a ser nadie en la vida…

Menos mal, que desde muy joven tenía un sueño, y luché hasta conseguirlo, me licencié en la carrera que quería, pero ahora me pregunto… ¿ qué porcentaje de ese sueño era mío y cuánto era directamente influencia de esa idea que te inculcan de pequeña que antes os comentaba?

martes, 4 de octubre de 2011

Tomando una decisión

Resulta que, para tener un trabajo mínimamente decente, con una licenciatura, un postgrado y dos másters, uno de ellos de 3 años de duración, también me piden tener menos de 30 años (cosa que sí que cumplo) y unos 10 o 15 de experiencia (esto, evidentemente, no). A ver, nunca se me han dado bien las mates pero aquí hay algo que no cuadra...

Y qué hago yo ahora? No me quedan muchas opciones, o me quedo en casa y sigo enviando curriculums cada día a todas partes o me sigo formando. He optado por las dos opciones, más por la segunda que por la primera, más que nada porque eso de enviar currículum de forma duplicada no creo que vaya a dar mucho resultado.

Así pues, me he matriculado en una universidad virtual, donde hay clases virtuales, sí sí, el professor te da clase desde donde esté y tu puedes preguntarle, a todo eso hay que sumarle mil lecturas y trabajos y trabajos que entregar y un examen final, presencial, eso sí.

Aun tengo unos días para ir haciéndome a la idea, pero me da a mi que cuanto más liada esté con esto igual me sale algún trabajo... No suele pasar que cuando menos te lo esperas te viene?